Reconocer a tiempo los síntomas del accidente cerebrovascular (ACV) puede evitar la discapacidad permanente y salvar la vida de las personas que lo padecen.
El accidente cerebrovascular (ACV) es una enfermedad neurológica aguda que afecta a los vasos sanguíneos que irrigan el cerebro, reduciendo o interrumpiendo el suministro de sangre hacia una parte del mismo, lo que ocasiona la muerte de células cerebrales en cuestión de minutos, causando un déficit neurológico, que puede ser permanente.
El ACV es una de las principales causas de discapacidad en el mundo y es una de las tres principales causas de muerte en el Ecuador. Sin embargo, y a pesar de su impacto significativo en la salud pública, menos del dos porciento de los pacientes reciben tratamiento oportuno.
Uno de los factores claves en el retraso en la atención del ACV, es el desconocimiento de la población, y en ocasiones del personal de salud, sobre los síntomas de esta enfermedad, lo que conlleva a subestimarlos o atribuirlos erróneamente a otra causa.
Con el fin de reconocer los síntomas del ACV que aparecen de forma repentina y súbita y requieren atención médica especializada de manera urgente, conviene recordar la mnemotecnia "CORRE", cuyas letras corresponden a los siguientes síntomas:
C: Cara torcida o el peor dolor de C.
O: Ojo, alteración súbita de la visión.
R: Rápida debilidad de una pierna y/o un brazo.
R: Raro al hablar o incapacidad para hablar.
E: Equilibrio alterado.
Ante cualquiera de estos síntomas, es fundamental que el paciente acuda o sea trasladado al servicio emergencias lo más proto posible, ya que en el ACV isquémico, es decir, el que se produce por la obstrucción del flujo de sangre cerebral a consecuencia de un coágulo sanguíneo, la consulta inmediata permite acceder al tratamiento con una medicación endovenosa llamada trombolítico, que solo se puede administrar dentro de las 4,5 horas desde el inicio de los síntomas y si el paciente no presenta contraindicaciones, o en algunos casos seleccionados, extraer el trombo o coágulo sanguíneo de forma mecánica mediante un procedimiento, llamado trombectomía, en el cual se introduce un catéter hasta la arteria para desobstruirla.
Ante la presencia de estos síntomas es muy importante comunicarse de manera URGENTE con emergencias y alertar al personal de salud que se sospecha de un ACV, para contar con una evaluación rápida para obtener un diagnóstico preciso.
La modalidad de atención especializada en enfermedad cerebro vascular se conoce como unidad de ACV y está conformada por un equipo multidisciplinario de profesionales de la salud, organizado y protocolizado para la rápida evaluación y tratamiento del paciente con sospecha de un ACV, que ha demostrado reducir en un 40% la mortalidad y discapacidad por esta enfermedad.
Actuar Con Velocidad puede hacer una gran diferencia en la vida de las personas que sufren un accidente cerebrovascular.